09 septiembre 2006

Mi cajita

Hoy no tengo nada que contar. En verdad sí, pero son tantas que no sé por dónde empezar, así que....no voy a comerme mucho la cabeza porque no tengo ganas de ponerme a contar todo.
Me doy cuenta que las cosas materiales....no llenan. El otro día estaba aburrida y me puse a ver Gran Hermano (no me gusta, pero siempre me gusta ver el primero, luego ya no veo más). La casa era muy bonita, muy moderna, pero....yo no quiero tener esa casa. Voy a explicarme, o es que no quiera tenerla, pero que no la necesito, puedo vivir sin tener jacuzzi, una piscina grande para mí solamente, un salón con muebles de lujo... todo eso. Es más, creo que si lo tuviera sería más infeliz, hay una cosa muy extraña que me ocurre, pero a la vez lógica, y es que cuando consigo algo, prefiero que me cueste conseguirlo a conseguirlo así si más, simplemente porque lo he pedido. Cuando me cuesta conseguirlo, disfruto de esos momentos en los que pienso en tenerlo (cualquier cosa que quiera poseer), si se lo veo a alguien lo miro con ganas y pienso "algún día lo tendré", y cuando lo tengo lo utilizo o lo miro y pienso "lo mío me ha costado conseguirlo". Por ejemplo: Yo desde pequeña quise tener una caja registradora (pensareis que estoy un poco...), y obviamente mis padres no me la compraron, qué va a hacer una niña de 7 años con una caja registradora en su habitación?? guardar el dinero sí, pero también lo puede guardar en una hucha como todo el mundo. Mis padres por los reyes magos me regalaron una caja registradora de juguete con su comida y todo, y ahí estaba yo tan feliz con mi caja registradora que los botones funcionaban como calculadora XD. Pero yo seguía queriendo una caja registradora de verdad, y cuando entraba a un supermercado me quedaba mirando a la muchacha y pensaba "de mayor trabajaré de cajera para poder usar esa caja"XD (os aclaro que ya no sigo pensando eso :D). Hace menos de un año, un amigo de mi madre tenía una caja y la iba a tirar, y me faltó tiempo a mí para decirle a mi madre que le dijera que se la diese. Al final se la dio, y yo conseguí mi caja registradora!! Ahora tengo el dinero ahí guardado y tan contenta cada vez que la abro, y estoy segura que si la primera o segunda vez que pedí la caja me la hubieran dado, no la apreciaría tanto, por eso me gusta conseguir las cosas con esfuerzo (tampoco es que sea masoca), y no a la primera de cambio.